Jugadores de Irán califican su experiencia en el Mundial en EE. UU. como un “desastre”
El conjunto asiático empató en su primera salida, pero no desaprovechó la oportunidad para hablar de lo que les está ocurriendo a los jugadores.
Más allá del lleno total en los estadios y del buen nivel mostrado en los partidos, la organización del Mundial en Estados Unidos ha generado molestias en varias selecciones. Los estrictos controles migratorios y de seguridad han provocado largas esperas para jugadores y cuerpos técnicos. Revisiones de equipaje, documentación y otros trámites han ralentizado los desplazamientos. Esto ha afectado la preparación normal de varios equipos.

La selección de Irán ha sido una de las más perjudicadas por esta situación. Desde el inicio del torneo, el contexto político y las tensiones previas han complicado su estadía en territorio estadounidense. El equipo incluso debe alojarse fuera del país y viajar desde México para disputar sus encuentros. Estas condiciones han alterado su planificación habitual de competencia.
Tras el empate 2-2 ante Nueva Zelanda, algunos futbolistas iraníes expresaron su malestar por lo vivido. El capitán Mehdi Taremi calificó la experiencia como “un desastre”, aunque sin buscar excusas. Señaló que el grupo mantiene la fe para los próximos partidos y el compromiso con sus aficionados. El ambiente interno refleja incomodidad, pero también enfoque competitivo.
Su compañero Mohammad Mohebi también criticó la logística del torneo y los tiempos de viaje. Afirmó que el equipo llegó con muy poco margen de preparación antes del partido. Además, consideró que estas condiciones afectan el rendimiento y no garantizan una competición justa. Irán comparte su grupo con selecciones como Bélgica y Egipto tras sumar un punto inicial.
