Obras listas, pero sin funcionar: buscan destrabar proyectos de agua que siguen esperando energía
Varias obras de acueducto y saneamiento que ya están construidas en Córdoba siguen sin prestar servicio por una razón clave: aún no cuentan con energía para funcionar. Ante esta situación, autoridades locales y entidades involucradas buscan acelerar los procesos pendientes para que proyectos destinados a mejorar el acceso al agua potable puedan comenzar a beneficiar a las comunidades que llevan meses esperando su entrada en operación.
Mientras miles de familias esperan mejoras en el servicio de agua potable, varias obras de acueducto y saneamiento en Córdoba continúan sin entrar en funcionamiento pese a estar prácticamente terminadas. La razón: aún no cuentan con la conexión eléctrica necesaria para comenzar a operar.
La situación llevó a que representantes de diferentes municipios, equipos técnicos y la empresa de energía se sentaran en una mesa de trabajo para buscar soluciones que permitan poner en marcha proyectos considerados clave para comunidades de distintas zonas del departamento.
Entre las obras que esperan avanzar hacia su fase operativa se encuentran sistemas ubicados en Momil, San Bernardo del Viento, Buenavista, Planeta Rica, Cedro Cocido y el sistema regional San Jorge, proyectos que fueron construidos para fortalecer el acceso al agua potable y mejorar las condiciones de saneamiento de cientos de familias.
Aunque gran parte de la infraestructura ya está lista, la falta de energización ha impedido que las estaciones de bombeo, plantas de tratamiento y sistemas de captación comiencen a prestar servicio. Esta situación ha generado retrasos en la llegada de los beneficios esperados por las comunidades.
Durante el encuentro se revisaron los principales obstáculos que han frenado los procesos y se acordaron compromisos, responsables y cronogramas para acelerar las conexiones pendientes y evitar que las obras continúen detenidas.
La expectativa ahora está puesta en que estos proyectos puedan superar los trámites restantes y comenzar a operar en los próximos meses, permitiendo que inversiones ya ejecutadas se traduzcan finalmente en agua potable y mejores condiciones de vida para miles de habitantes del departamento.
Para muchas comunidades, el verdadero avance no será cuando las obras estén terminadas, sino cuando el agua empiece a llegar de manera efectiva a los hogares.