Más de 91 mil familias siguen en emergencia mientras llegan ayudas humanitarias
El invierno sigue dejando huellas profundas en Córdoba. Mientras miles de familias intentan recuperarse de inundaciones, pérdidas y afectaciones provocadas por el frente frío, continúan llegando ayudas humanitarias a diferentes municipios del departamento, donde la emergencia ya supera las 91 mil familias damnificadas.
La emergencia invernal en Córdoba continúa creciendo y las cifras empiezan a reflejar la magnitud de la crisis que enfrentan cientos de comunidades en distintas zonas del departamento.
Ayapel, Lorica, Tierralta, San Pelayo, Puerto Escondido y otros municipios siguen lidiando con inundaciones, afectaciones en viviendas, problemas de movilidad y escasez de agua potable tras las fuertes lluvias y el impacto del frente frío que golpeó la región durante las últimas semanas.
En medio de este panorama, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres mantiene desplegada una de las operaciones humanitarias más grandes que se han visto recientemente en Córdoba.
Solo en Ayapel y Lorica comenzaron a distribuirse más de 3.000 cajas de ayuda humanitaria que incluyen alimentos, utensilios de cocina, hamacas, sábanas y toldillos para familias que lo perdieron prácticamente todo por las inundaciones.
Pero la emergencia va mucho más allá. Según el balance entregado, ya se han distribuido más de 2.000 toneladas de ayudas en 24 municipios del departamento, incluyendo kits de aseo, colchonetas, frazadas, esteras y otros elementos básicos para sobrevivir en medio de la crisis.
La situación también obligó a desplegar carrotanques para abastecer comunidades afectadas. Hasta el momento, más de 3 millones de litros de agua potable han sido entregados en distintas poblaciones donde el acceso al líquido se volvió crítico tras las lluvias.
Incluso los animales resultaron afectados por la emergencia. Las autoridades confirmaron la distribución de más de 12 mil kilos de alimento destinados tanto a animales de compañía como de producción, especialmente en zonas rurales golpeadas por las inundaciones.
Mientras tanto, la maquinaria pesada trabaja a toda marcha en varios municipios para intentar contener daños y recuperar vías afectadas. Retroexcavadoras, motoniveladoras, vibrocompactadoras y volquetas han sido desplegadas en sectores críticos de municipios como Cereté, Ciénaga de Oro, Canalete, Montería, Moñitos y Tierralta.
Precisamente en Tierralta fue instalada una gran carpa tipo hangar que ahora funciona como centro de acopio humanitario para organizar el almacenamiento y distribución de ayudas hacia las comunidades afectadas.
Aunque las entregas continúan, la preocupación sigue creciendo en muchas poblaciones donde las lluvias no cesan y cientos de familias todavía permanecen rodeadas por el agua o enfrentando graves pérdidas económicas.
El reto ahora no solo será atender la emergencia inmediata, sino avanzar en la recuperación de comunidades enteras que hoy siguen intentando levantarse después de uno de los golpes invernales más fuertes de los últimos años en Córdoba.