Primero de mayo
Vivimos en una sociedad inmersa en un sistema que nos encasilla en una rutina laboral de 8:00 a 12:00 y 2:00 a 6:00 pm, esta jornada de cumplimiento de horario va acompañada de responsabilidades y tareas que se deben asumir cuando ocupas un cargo. Es de admirar a quienes duran años haciendo la misma labor y hasta se pensionan en un mismo lugar.
Vamos a entrar en materia y recordar que hoy 1 de mayo es la conmemoración de un día en el que hombres y mujeres, de diferentes partes del mundo, se declararon en huelga para luchar por los derechos laborales y exigir la reducción de las largas jornadas de trabajo a 8 horas. Todo inicia en una empresa Estadounidense y se extiende como eco a otras empresas donde se suman a la causa; hubo muertos y muchas personas maltratadas, pero lograron el objetivo y en Colombia se comenzó a aplicar en el año 1934 con la ley 46, que también estableció la semana laboral de 48 horas.
En toda Colombia vemos luchas permanentes a través de los sindicatos que exigen los derechos de los trabajadores, quienes dedican sus vidas a laborar para construir un hogar, estudiar, ver a sus hijos realizarse; en fin todos lo hacemos porque necesitamos comer. Pero queremos hacerlo en las mejores condiciones, justas y acorde con el tiempo y conocimiento que aportamos para que una empresa o entidad crezca.
Colombia es un país en el que nos encontramos con buenos y malos empleadores. Buenos, que entienden que somos seres humanos, que tenemos familia, necesidades, nos enfermemos igual que él y que buscamos estar bien; he tenido muy buenos empleadores en los que me he sentido como en familia. Pero también he conocido personas explotadoras que ven máquinas productoras de dinero para enriquecer sus bolsillos, olvidando la parte humana. Y es que todavía suena en mi oído esa llamada donde la profesora decía que el niño estaba malito y le pedía a la madre que debía pasar de inmediato por el; esta mujer se acerca asustada a la oficina del gerente y la respuesta que encontró fue: “¿no hay nadie más que vaya por el?”. Esto mata cualquier humanidad, sentido de pertenencia y amor por la empresa en la que laboras.
1 de mayo
La palabra trabajo proviene del latín “tripalium”que era un instrumento de tortura, causando dolor y sufrimiento; luego, esta palabra evoluciona al concepto de “actividad que requiera esfuerzo y dedicación”. La palabra en sí me genera una carga mental por lo cual no suelo usarla; de hecho, su etimología refleja la percepción histórica de algo pesado, difícil, generando cansancio y agotamiento. Prefiero usar la palabra laborar, que suena más agradable, acorde con la productividad y se convierte en una manera más dócil de expresar que hago una tarea o actividad para generar recursos.
Celebremos hoy 1 de mayo a todas aquellas personas que dieron su vida para que hoy tengamos mejores condiciones laborales y a quienes aún siguen luchando para que esos derechos se garanticen.