San Pelayo intensifica acciones ante punto crítico en la Boca del Mañe
La tensión no baja en San Pelayo. La falla en el terraplén de la Boca del Mañe mantiene en vilo a la comunidad, que desde finales de marzo ha visto cómo la estructura se deteriora poco a poco, poniendo en riesgo a decenas de familias.
Ante el aumento del nivel del río por las lluvias en el Alto y Medio Sinú, la situación se agravó con filtraciones y desprendimientos. Frente a este panorama, el alcalde William Cavadía Hernández lideró un consejo extraordinario de gestión del riesgo para tomar decisiones urgentes.
Entre las medidas, se acordó iniciar un tablestacado en conjunto con la comunidad, a una distancia prudente de la falla, buscando contener el avance del daño y proteger vidas sin comprometer aún más la estructura existente.
Al mismo tiempo, continúan los trabajos de construcción del dique como principal obra de mitigación, con apoyo de la Gobernación de Córdoba y la UNGRD, además de la llegada de maquinaria y material para reforzar la zona crítica.
También se ordenó restringir el acceso en un radio de 100 metros alrededor del punto afectado para evitar riesgos, mientras las autoridades sancionaron a una persona que difundía información falsa, generando pánico en la comunidad. A esto se suma el llamado a lancheros para reducir la velocidad y evitar que el oleaje siga afectando la zona.
Aunque el nivel del río bajó levemente, las autoridades mantienen monitoreo permanente. En la zona, el mensaje es claro: la emergencia no ha terminado y cada decisión busca evitar que la situación pase a mayores.