“Me quedé solita en este mundo”: madre pierde a sus dos hijos en tragedia aérea en Puerto Leguízamo
La historia de María Pérez conmueve al país: sus dos hijos, jóvenes soldados oriundos de Juan José, murieron en el accidente del avión Hércules, dejando un vacío imposible de llenar.
Hay dolores que no se pueden explicar, solo sentir. En Juan José, un pequeño corregimiento marcado por la humildad y la lucha diaria, hoy el silencio pesa más que nunca. Allí vive María Pérez, una madre que en un solo instante lo perdió todo.
Sus hijos, Santiago Andrés Arias Pérez, de 20 años, y Daniel Esteban Arias Pérez, de 22, murieron en el trágico accidente del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, ocurrido en Puerto Leguízamo.
No eran solo hermanos. Eran compañeros de vida, de sueños y de lucha. Desde muy jóvenes decidieron vestir el uniforme del Ejército Nacional de Colombia con la esperanza de construir un futuro distinto y brindarle mejores condiciones a su familia.
Pero ese anhelo se apagó en cuestión de minutos, cuando la aeronave en la que viajaban cayó poco después de despegar, dejando una tragedia que hoy suma decenas de víctimas y enluta a todo el país.
En su tierra, el dolor se siente en cada esquina. Los vecinos los recuerdan como jóvenes respetuosos, cercanos y trabajadores. Criados entre el amor de su madre y sus abuelos, eran el motor de su hogar, la razón de cada esfuerzo.
Hoy, esa casa quedó en silencio.
“Me quedé solita en este mundo”, repite su madre, en una frase que resume una tragedia que no debería existir. Su voz se quiebra, como se quiebra también el corazón de toda una comunidad que la acompaña en el duelo.
Porque en Juan José no solo llora una madre. Llora un pueblo entero que vio crecer a dos jóvenes llenos de sueños, que hoy se convierten en recuerdo… y en ausencia.