Platanicultores impulsan su reactivación con apoyo de la Unicor
El proyecto beneficiará a cientos de familias campesinas en municipios como Canalete, Moñitos y Puerto Escondido, donde hasta el 60 % de la producción se pierde por falta de infraestructura y tecnología.
Con el objetivo de reactivar uno de los cultivos más importantes de la economía campesina, los platanicultores del departamento de Córdoba comenzaron a articular esfuerzos con la Universidad de Córdoba para fortalecer su cadena productiva.
El proceso inició con una reunión realizada en Montería, liderada por la Vicerrectoría de Investigación y Extensión, en la que participaron productores de distintos municipios, docentes del programa de Ingeniería Agronómica y representantes de la Gobernación.
Socializan reactivación para platanicultores
Durante el encuentro se identificaron problemáticas estructurales que afectan al sector, como la baja productividad, la escasa competitividad, el limitado acceso a tecnología y las dificultades para comercializar el producto.
El proyecto contempla capacitaciones en buenas prácticas agrícolas, acompañamiento técnico y la gestión de recursos a nivel nacional e internacional, con el propósito de impulsar la producción, mejorar la calidad del plátano y abrir mercados locales, nacionales e incluso de exportación.
Municipios como Canalete, Puerto Escondido, Los Córdobas, Moñitos y Montería hacen parte de esta iniciativa, que impactará a al menos 163 veredas y cerca de 300 asociaciones de productores.
Desde el gremio, el representante de Fedeplacor, Víctor Padilla Doria, destacó que esta articulación responde a una necesidad histórica del sector, que ha enfrentado múltiples dificultades para crecer y ser competitivo.
Por su parte, productores como Juan Gabriel Martínez, de Canalete, señalaron que factores como la sequía, el mal estado de las vías y la falta de acceso a tecnologías modernas han limitado el desarrollo de la actividad agrícola.
La situación es crítica: en algunas zonas, solo el 40 % de la producción logra llegar al mercado, mientras que el resto se pierde o se vende a precios bajos, afectando gravemente los ingresos de las familias campesinas.
Con esta alianza, los platanicultores ven una oportunidad para transformar su realidad productiva y avanzar hacia un modelo más sostenible y rentable, en una región donde el campo sigue siendo motor clave de desarrollo.