Alerta sanitaria en zonas inundadas: reportan los dos primeros casos de leptospirosis en equinos
Expertos de la Universidad de Córdoba advierten aumento de enfermedades animales y zoonóticas por migración de roedores y cambios ambientales tras las lluvias.
Las inundaciones que afectan amplias zonas del departamento de Córdoba comienzan a generar impactos en la salud animal. Investigadores de la Universidad de Córdoba confirmaron los dos primeros casos de leptospirosis en equinos en áreas anegadas, una situación que prende las alarmas sanitarias por el riesgo de propagación de enfermedades transmisibles a otros animales y a los seres humanos.
Inundaciones ya causan enfermedades en equinos
La información fue entregada por el médico veterinario y docente José Cardona Álvarez, investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, quien explicó que la emergencia climática ha provocado la migración de roedores hacia zonas secas. Estos animales, portadores de bacterias y virus, contaminan los comederos al orinar y defecar, facilitando la transmisión de la leptospirosis a los equinos.
“Ya hemos atendido dos casos en zonas inundadas. Los roedores buscan alimento, contaminan los espacios donde comen los animales y estos terminan enfermándose”, señaló Cardona, quien advirtió que la incidencia de esta y otras patologías aumentará si no se refuerzan de manera urgente las medidas preventivas y profilácticas.
Desde el comité científico activado por la Universidad, y bajo orientación del rector Jairo Torres, se alertó además sobre un posible incremento de otras enfermedades asociadas a las inundaciones, como tristeza parasitaria en bovinos, afecciones respiratorias en terneros, problemas dermatológicos en equinos y patologías virales, producto del estrés, la desnutrición y la disminución de las defensas inmunológicas en los animales.
“El cambio en los nichos ecológicos favorece la proliferación de patógenos acuáticos, moscas y vectores de enfermedad. Esto impacta directamente la salud de bovinos y equinos”, explicó el académico, quien reiteró que la Clínica Médico-Quirúrgica de Grandes Animales y los equipos de campo de la Universidad están disponibles para asesorar a pequeños y medianos productores.
Por su parte, el también docente e investigador Bernardo Reyes Bossa hizo un llamado a extremar las medidas de bioseguridad para prevenir enfermedades zoonóticas. “Propietarios, trabajadores rurales y brigadistas deben usar tapabocas, guantes y otros elementos de protección. Estas enfermedades no solo afectan a los animales, también representan un riesgo para la salud pública”, indicó.
Finalmente, Reyes Bossa insistió en que el bienestar animal debe ser una prioridad para las alcaldías de las zonas afectadas, especialmente en el caso de animales domésticos como perros y gatos, en medio de una emergencia que exige vigilancia sanitaria, prevención y acción coordinada entre autoridades, productores y comunidad.