Córdoba

“Pido libertad para el río”, dice la hija del líder indígena Kimy Pernía, asesinado por oponerse al proyecto Urrá

Con un mensaje cargado de memoria, dolor y exigencias históricas, la hija del líder indígena Kimy Pernía Domicó llevó la voz del pueblo embera katío del Alto Sinú hasta el Consejo de Ministros realizado en Montería, en el marco de la evaluación de la emergencia por inundaciones que afecta a amplias zonas del Caribe colombiano.

Publicidad

Durante la segunda jornada del Consejo, el presidente Gustavo Petro concedió el uso de la palabra a Martha Cecilia Domicó, quien recordó la lucha de su padre contra la construcción de la hidroeléctrica de Urrá, obra que —según denunció— dividió a su comunidad y vulneró los derechos del pueblo indígena. Kimy Pernía Domicó, reconocido líder embera katío, fue asesinado el 2 de junio de 2001, crimen atribuido a grupos paramilitares de los Montes de María, y cuyo cuerpo aún no ha sido hallado.

“Mi pueblo está dividido por el proceso de Urrá”, expresó Martha Cecilia al rememorar la firme oposición de su padre al proyecto. Recordó que el líder indígena advertía que no permitiría la construcción de la represa sin una consulta previa con la comunidad embera katía.

Publicidad

En su intervención, la hija del dirigente asesinado pidió al Estado esclarecer el paradero del cuerpo de su padre y atender las alertas que, según dijo, él dejó antes de su muerte. “Kimy Pernía hoy no está. No sé dónde está el cuerpo de mi papá. Él siempre advirtió sobre esta tragedia”, manifestó ante el jefe de Estado.

Martha Cecilia Domicó insistió en que la defensa del río era el eje central de la lucha de su padre, al señalar que para el pueblo embera katío el agua es un elemento sagrado y vital. En ese sentido, reclamó respeto, reconocimiento y atención a la situación de vulnerabilidad que enfrenta la comunidad indígena, cuestionando la ausencia de una consulta previa durante el desarrollo del proyecto hidroeléctrico.

Finalmente, sostuvo que la represa de Urrá no ha generado beneficios reales ni para el pueblo embera katío ni para el departamento de Córdoba, y advirtió que, de no escucharse las voces ancestrales, el país podría enfrentar nuevas consecuencias ambientales y sociales en el futuro.

Publicidad
Lee también:
Publicidad