Cartagena bajo el asedio del mar y el clima extremo

Cartagena enfrenta una de las emergencias viales más complejas del año tras la llegada de un frente frío que chocó con las aguas del Caribe colombiano, provocando lluvias persistentes y un fuerte fenómeno de mar de leva. Lo que comenzó como un descenso térmico inusual en la madrugada del domingo terminó afectando gravemente la movilidad y la seguridad en varias zonas clave de la ciudad.

El lunes 2 de febrero, la capital de Bolívar amaneció luchando contra el agua que cae del cielo y el mar que avanza sobre sus vías. La Avenida Santander, en inmediaciones de las murallas, registra olas de hasta cuatro metros que arrojan arena, piedras y lodo sobre la calzada, reduciendo el tránsito a paso lento y obligando a los conductores a realizar maniobras riesgosas.
Cartagena sitiada por el mar y la lluvia
El balance del fin de semana deja al menos 15 vehículos varados, según el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), tras quedar atrapados en inundaciones severas. Sectores como Bocagrande, Manga y El Cabrero se transformaron en lagunas urbanas, superando la capacidad de los sistemas de drenaje y generando congestión prolongada.

Mientras escuadrones de grúas y agentes de tránsito trabajan de forma permanente para evacuar automotores y evitar un colapso total, las autoridades reiteran el llamado a la prudencia. La Oficina para la Gestión del Riesgo mantiene monitoreo en zonas vulnerables ante la combinación de marea alta y lluvias, que podría agravar la emergencia si persisten las condiciones meteomarinas.