Fiesta, identidad y creatividad: Pasto celebró el Gran Desfile Magno del Carnaval de Negros y Blancos

La ciudad de Pasto vivió este martes 6 de enero uno de los momentos más emblemáticos de su calendario cultural con la realización del Gran Desfile Magno del Carnaval de Negros y Blancos, una manifestación reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y símbolo de identidad del sur del país. Desde las 8:00 de la mañana, las calles se colmaron de música, color y tradición en una celebración que convoca a miles de propios y visitantes.




De acuerdo con los organizadores, esta jornada representa el punto culminante del Carnaval, descrito como “un día apoteósico, donde la creatividad alcanza su máxima expresión”. En el desfile participaron más de 30 disfraces individuales, 30 comparsas, 6 carrozas tipo B y 20 carrozas tipo A, acompañadas por el ritmo contagioso de 30 murgas, que transformaron la ciudad en un escenario vivo de mitos, leyendas y símbolos ancestrales.
Las comparsas avanzaron al compás de tambores, saxofones y trompetas, mientras las carrozas —auténticas obras de arte en movimiento— cautivaron al público con elaborados detalles, mensajes simbólicos y narrativas visuales que reflejan la cosmovisión andina. Cada creación evidenció meses de trabajo artesanal y el legado de conocimientos transmitidos de generación en generación.




Según cifras entregadas por la Alcaldía de Pasto, cerca de 250 mil turistas llegaron a la capital nariñense para disfrutar del Carnaval. Más allá de su valor cultural, la festividad representa un impacto económico significativo: se estima que la temporada deje ingresos superiores a los 2 billones de pesos, mientras que solo la comercialización de carioca ya ha generado alrededor de 30 mil millones de pesos.
Las técnicas tradicionales como el empapelado, el modelado en barro y la pintura artesanal estuvieron presentes en cada una de las obras, combinadas con plataformas móviles y elementos animados que dieron vida a las historias representadas. El Gran Desfile Magno reafirmó así al Carnaval de Negros y Blancos como una de las expresiones culturales más importantes y auténticas de Colombia.



