Productores de Coolechera se toman predio en Sincelejo exigiendo pago de millonaria deuda

Cientos de pequeños y medianos productores asociados a Coolechera tomaron de manera pacífica el predio de la cooperativa en Sincelejo, exigiendo el pago de más de 7.800 millones de pesos que la empresa les adeuda. La acción, que reúne a familias de cinco centros de acopio lechero Curumaní, Santana, Lorica, Fundación y Planeta Rica, responde al incumplimiento sistemático de pagos que mantiene a los productores en crisis.
Los campesinos rechazaron de manera contundente el comunicado emitido por Coolechera Ltda. el pasado 3 de diciembre, en el que la empresa aseguró que el predio había sido ocupado “por la fuerza, con personal armado y amenazando al vigilante del lugar”. Según los afectados, estas afirmaciones son falsas y constitutivas de calumnia, ya que el predio estaba desocupado y no contaba con personal de seguridad.
“Los pequeños y medianos productores campesinos que hoy hacemos presencia pacífica en el predio de Sincelejo rechazamos de manera contundente el comunicado de Coolechera Ltda., el cual contiene afirmaciones falsas y contradictorias”, señalaron en un comunicado los propios campesinos. Aseguran que portan únicamente herramientas de trabajo y que la ocupación es un mecanismo de presión para que la cooperativa cumpla con sus obligaciones pendientes.
Cabe recordar que Coolechera se acogió a la Ley de Insolvencia y está intervenida por la Superintendencia de la Economía Solidaria desde marzo, debido a problemas administrativos y financieros graves. En su comunicado, la empresa informó que había iniciado acciones legales para la restitución del predio y solicitó apoyo de organismos de seguridad para garantizar el orden.
Los productores insisten en que su presencia es pacífica y buscan únicamente recibir los pagos que les corresponden, asegurando que el conflicto no busca generar violencia, sino visibilizar la difícil situación económica que enfrentan tras meses de incumplimiento de la cooperativa. La disputa mantiene en vilo a la comunidad lechera de la región y pone sobre la mesa la necesidad de soluciones rápidas y efectivas.