“Anoche Montería nos recordó por qué creemos en esta ciudad”, Hugo Kerguelén

La noche del 7 de diciembre quedará grabada en la memoria de Montería. Más de diez mil personas llenaron la Plaza María Varilla para encender juntos la Navidad, y en medio de esa multitud emocionada, el alcalde Hugo Kergüelén y la gestora social Diana Sierra compartieron un mensaje profundo, nacido desde la gratitud y el orgullo por una ciudad que volvió a latir unida.

El alcalde Kergüelén, visiblemente conmovido al ver familias enteras abrazadas alrededor de la luz, aseguró que lo vivido fue mucho más que un evento.

“Anoche Montería escribió una historia que se queda para siempre. Cuando el cielo se iluminó, lo que realmente brilló fue el corazón de nuestra gente. Este espectáculo es un regalo para una ciudad que no se merece menos. Ver a miles de monterianos reunidos, sonriendo, disfrutando y creyendo en lo que somos… eso no tiene precio”, expresó.

La gestora social Diana Sierra también destacó la grandeza del talento local que se tomó la noche con una puesta en escena que tocó fibras.
“El coro elevándose desde lo alto del Centro Cultural, los violines flotando entre las letras de Montería, el ángel descendiendo como si abrazara a la ciudad… y luego ese saxofón que nació de la oscuridad hasta encontrarse con el reflejo del Sinú. Todo fue mágico. Todo fue Montería”, dijo.

Para ambos, el momento más simbólico ocurrió cuando el saxofonista apareció sobre un planchón en el río, interpretando melodías que parecían salir del alma misma del Sinú.
“Ese instante nos recordó que somos una ciudad nacida del agua, del arte y de la esperanza. Que la belleza está aquí, en nuestra gente y en nuestra identidad”, añadió Kergüelén.
Al finalizar, alcalde y gestora confiaron en que este inicio de Navidad marcará un diciembre lleno de unión, paz y esperanza para cada hogar monteriano.

“Navidad empezó, y empezó en grande. Montería vive, y cuando Montería vive, todo se llena de luz”, concluyeron.
Una noche que no solo encendió la Navidad, sino también el orgullo de pertenecer a esta tierra que nunca deja de sorprender.