Aguardiente Amarillo de Manzanares conquista a los cordobeses con su sabor y diseño único

El Aguardiente Amarillo de Manzanares continúa ganando terreno entre los consumidores cordobeses, especialmente entre los jóvenes universitarios y los amantes del buen licor. Este producto insignia de la Industria Licorera de Caldas se ha posicionado en la región por su sabor suave, su distintivo color dorado y la elegancia de su presentación, convirtiéndose en el protagonista de celebraciones, fiestas y reuniones sociales.
Durante una visita a la bodega de Dislicores en Montería, donde se distribuyen tanto el Aguardiente Amarillo de Manzanares como el Ron Viejo de Caldas, Chica Noticias conversó con Dayana Iriarte, quien destacó la gran acogida que han tenido ambas marcas en Córdoba. “El agua, el color y los detalles de su elaboración hacen del Aguardiente Amarillo un licor diferente a los demás”, aseguró.

Toda la mercancía llega directamente desde Manizales, y la bodega en Montería está habilitada para abastecer todos los municipios del departamento, contando con una fuerza de ventas activa y canales digitales para atender de forma rápida y eficiente a los clientes. Este esfuerzo logístico ha permitido que los productos caldenses tengan presencia en bares, restaurantes y discotecas de sectores como El Mora, Plaza Castellana y el Sur de la ciudad, donde se han realizado múltiples eventos y celebraciones.

Iriarte aprovechó para invitar a los cordobeses a disfrutar de las fiestas de fin de año con el acompañamiento de estas bebidas insignia del país. “Invitamos a todos a celebrar Halloween, matrimonios, Navidad y cumpleaños con Aguardiente Amarillo de Manzanares y Ron Viejo de Caldas, los mejores compañeros para compartir con familia y amigos”, concluyó.