San Bernardo del Viento lidera proyecto contra inundaciones con soluciones verdes
Durante cuatro meses, los habitantes de Chiquí desarrollaron tres acciones clave: limpieza de caños y canales, revegetación de riberas con especies nativas y la implementación de un Sistema de Monitoreo Comunitario Participativo.
Las comunidades del corregimiento de Chiquí, en San Bernardo del Viento, Córdoba, implementaron con éxito el primer piloto nacional de Eco-Reducción del Riesgo de Desastres (Eco-RRD), una estrategia que combina participación comunitaria y soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar inundaciones y el aumento del nivel del mar. El proyecto fue liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con acompañamiento de Fondo Acción y financiamiento del programa EUROCLIMA de la Unión Europea.
Proyecto contra inundaciones
Durante cuatro meses, los habitantes de Chiquí desarrollaron tres acciones clave: limpieza de caños y canales, revegetación de riberas con especies nativas y la implementación de un Sistema de Monitoreo Comunitario Participativo. Estas actividades permitieron reducir el riesgo de inundaciones y fortalecieron la apropiación del proyecto por parte de la comunidad, asegurando su sostenibilidad.
El proyecto involucró a asociaciones locales como ASOMANGLEBAL y ASOAGROCHI, así como a la Junta de Acción Comunal y estudiantes de la Institución Educativa Chiquí. Se sembraron más de 11.000 plántulas de mangle y árboles maderables, utilizando técnicas como las islas flotantes en áreas inundables, lo que permitió que las aguas de lluvia fluyeran directamente hacia el mar, evitando inundaciones en el corregimiento.
Además, se instalaron linímetros y pluviómetros para monitorear el nivel del agua y generar alertas tempranas, fortaleciendo la capacidad de la comunidad para reaccionar frente a emergencias. Según Manuel Buelvas, de la Junta de Acción Comunal, “medir el nivel del agua permite dar de inmediato una voz de alerta para proteger vidas y bienes”.
El cierre del proyecto incluyó la firma simbólica de un acuerdo de conservación, consolidando el compromiso de la comunidad, autoridades locales y la CVS. Con esta iniciativa, San Bernardo del Viento se posiciona como un referente nacional en restauración ecológica y gestión del riesgo, demostrando cómo la participación activa de los ciudadanos es clave para enfrentar los impactos del cambio climático.