Después de meses de terapias, Ingrid Arroyo logra caminar nuevamente
Después de ocho meses de intensiva recuperación, Ingrid Arroyo, odontóloga de Montería, logró volver a caminar tras haber sido atropellada por un adolescente de 16 años. El incidente ocurrió el 7 de enero de 2025, cuando la profesional reclamaba al joven por haber arrollado a su perro Sherick, hecho que desencadenó graves lesiones y un pronóstico que advertía la posibilidad de que no pudiera volver a movilizarse.
El accidente se presentó mientras Arroyo trabajaba desde su vivienda en el barrio El Recreo y sus tres hijos jugaban con el perro. El animal salió a la calle por un hueco en la reja y fue embestido por una camioneta conducida por el adolescente. Con la ayuda de un motociclista, la mujer siguió al conductor hasta encontrar la camioneta cerca del edificio La Riviera, en inmediaciones del río Sinú, donde enfrentó al joven. “Señor, bájese, por favor, que usted mató mi perro”, le pidió, pero el adolescente aceleró y la atropelló.
Tras meses de cirugías, hospitalizaciones y terapias, Arroyo ha logrado reincorporarse a la movilidad. “Hoy camino, sin pañal, sin sonda y sin dolor”, expresó al medio La Razón, donde compartió su experiencia y la satisfacción de haber superado un difícil proceso médico.
Durante su hospitalización, una red de apoyo conformada por familiares, allegados y personas anónimas garantizó la alimentación y educación de sus tres hijos. “Mis hijos nunca se quedaron sin comida o sin estudiar”, destacó la odontóloga, resaltando la solidaridad de su entorno.
En el ámbito judicial, el adolescente que conducía la camioneta aún no ha enfrentado una definición legal. La defensa inicialmente alegó problemas de salud mental o consumo, hipótesis que fueron descartadas por Medicina Legal, dejando pendiente la resolución del caso.