“Volvamos al río”: Recuperar los ríos urbanos, un motor de vida y desarrollo sostenible
En el marco del Rivercity Global Forum, se destacó que la recuperación de los ríos urbanos se ha convertido en una de las apuestas más importantes para las ciudades que buscan mejorar la calidad de vida de sus habitantes y proyectarse hacia un desarrollo sostenible. Bajo la iniciativa “Volvamos al río”, expertos de diferentes países compartieron experiencias exitosas que demuestran cómo la descontaminación y restauración de estos ecosistemas se transforma en motor de inclusión, inversión y renacimiento urbano.
Uno de los referentes globales es París, donde la alcaldesa Anne Hidalgo impulsó la limpieza del río Sena después de un siglo de contaminación. Esta recuperación no solo permitió devolver el río a la ciudadanía, sino que también lo convirtió en escenario principal de los Juegos Olímpicos París 2024, mostrando al mundo cómo un afluente puede ser símbolo de identidad, turismo y vida urbana.
En Latinoamérica, el caso del proyecto Arroyo Vivo en Monterrey, liderado por Nélida Escobedo, demuestra la importancia de las alianzas entre academia, comunidades y sector privado. “Ganarnos la confianza de la gente fue fundamental para avanzar”, afirmó la experta, destacando que el éxito radica en construir redes de colaboración y reconocer que ningún actor puede hacerlo solo.
Los ríos son fuente de vida
Por su parte, María Mena, asesora de la división de Saneamiento en Montevideo, recordó que la presión ciudadana fue determinante para impulsar una política de Estado que lleva más de 20 años trabajando en el mejoramiento del saneamiento básico. “La confianza y la legitimidad son claves en proyectos que buscan transformar la calidad ambiental y social de nuestras ciudades”, señaló.
Otro caso inspirador es el del río Mapocho en Santiago de Chile, donde la empresa Aguas Andinas, bajo la dirección de Claudia Contreras, logró descontaminar el 100% del afluente. Un río que alguna vez fue símbolo de muerte y abandono hoy es un espacio recreativo, turístico y deportivo. Además, las antiguas plantas de tratamiento se han convertido en fábricas de biogás, energía limpia y abono, aportando a la economía circular y demostrando que los ríos pueden ser generadores de empleo y riqueza.
Finalmente, en São Paulo, Márcio Gonçalves resaltó los esfuerzos para mejorar la infraestructura y el tratamiento de aguas residuales en zonas de favelas, donde el reto ha sido lograr la confianza social. “Las comunidades deben entender que estos proyectos no les quitan, sino que les devuelven calidad de vida”, dijo. Casos como estos confirman que recuperar los ríos no es solo un tema ambiental, sino también social, económico y cultural: un camino para devolverle vida a las ciudades.