Masacre en la vereda San Ramón, Cundinamarca, estaría relacionada con ajuste de cuentas entre bandas criminales
Un nuevo giro dio la investigación sobre la masacre ocurrida el pasado martes 19 de agosto en la vereda San Ramón, zona rural de Mesitas del Colegio, Cundinamarca. Las autoridades confirmaron que las víctimas del ataque armado tendrían antecedentes judiciales y vínculos con una organización criminal que operaba en Bogotá, lo que refuerza la hipótesis de un ajuste de cuentas entre bandas.
El hecho se registró hacia las 2:30 p. m. en la finca Villa Claudia, un predio privado de recreo ubicado en límites con Viotá. Cuatro hombres armados, que se movilizaban en motocicletas, ingresaron al lugar y dispararon indiscriminadamente contra una familia que se encontraba reunida. El ataque dejó tres personas muertas y otras tres heridas, quienes fueron trasladadas a centros asistenciales.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Anguel Natalia Vaca Santamaría, Sol Margarita Morales Lara y Jobany Javier Chivata Daza, quien sería el dueño del predio y presunto integrante de una banda conocida como “Los avatares”. Según el alcalde Diego López, esta estructura criminal se hacía pasar por policías para cometer delitos como hurtos y extorsiones en la capital. “Esto es una banda, según se ha establecido por las investigaciones”, aseguró.
Aunque inicialmente se manejó la versión de un intento de robo, la hipótesis cambió con el avance de la investigación. “La primera hipótesis que podemos determinar es un ajuste de cuentas entre bandas”, reveló el mandatario, quien además descartó que se trate de acciones de grupos armados ilegales: “No hay en el municipio de El Colegio ni en el departamento de Cundinamarca grupos insurgentes al margen de la ley”.
Otro detalle que llamó la atención de las autoridades fue la manera en que los sicarios accedieron a la finca, lo que sugiere que habría existido algún tipo de relación previa entre víctimas y atacantes. “Llegaron y pudieron ingresar al lugar, pareciera como si se conocieran”, afirmó el alcalde López. La comunidad, dedicada en su mayoría a la producción de café y aguacate, se mostró alarmada por un hecho que rompe con la tranquilidad del municipio.
Por ahora no hay capturas, pero la Fiscalía y la Policía avanzan en la identificación de los responsables. En las últimas horas fueron halladas dos motocicletas abandonadas, presuntamente usadas en el crimen. Mientras tanto, se espera la recuperación de los heridos, quienes también tendrían antecedentes judiciales, para que aporten información clave al proceso.