Córdoba

El mar arrasa con Santander de la Cruz en Moñitos

En el corregimiento de Santander de la Cruz, en Moñitos, Córdoba, tener playa dejó de ser motivo de celebración. Lo que antes era un corredor vial que conectaba con Río Cedro, Moñitos y Puerto Escondido, hoy es un terreno devastado por la erosión marina. Año tras año, el mar arremete sin compasión, borrando hectáreas de tierra fértil, destruyendo viviendas y, en un golpe devastador, llevándose incluso el cementerio del pueblo.

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Tierras perdidas y cosechas arruinadas

 

La situación es crítica. Anigel Cuadrado, un campesino de la región, relata con impotencia cómo ha perdido más de cinco hectáreas de terreno frente a la playa. En ese lugar, alguna vez cultivó arroz y coco. “Todo eso se lo llevó el mar”, cuenta, señalando el horizonte vacío donde solían alzarse cocoteros. Como él, otros habitantes han visto desaparecer sus cosechas, sus tierras y sus hogares, sin poder hacer nada para detener el avance de las olas.

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La desaparición del cementerio: un dolor sin consuelo

 

El impacto no es solo económico. El mar también se tragó el cementerio del corregimiento, un lugar sagrado que albergaba los restos de generaciones de familias locales. “Aquí quedaba el cementerio, teníamos uno de niños y otro de adultos, con un área de dos hectáreas. Hoy no hay nada”, señala un residente con voz entrecortada. No solo se perdieron tumbas y lápidas; se perdieron historias, recuerdos y la posibilidad de visitar a los seres queridos que se han ido.

La comunidad de Santander de la Cruz no se rinde. Ante la inacción de las autoridades locales, los habitantes han decidido alzar su voz. Se han organizado para realizar una marcha pacífica en Las Cruces y Lorica el 21 y 22 de febrero, con la esperanza de ser escuchados por el gobernador y otros entes territoriales. José Dín Rocha, un miembro de la Junta de Acción Comunal, hace un llamado urgente: “Si esa punta de tierra que queda se rompe, el mar se va a llevar el pueblo entero”.

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Con tristeza y determinación, los habitantes buscan apoyo económico para desplazarse a las manifestaciones y visibilizar su problemática. Juan Cassiane, conocido como “El Bobby”, grabó un video dirigiéndose a los paisanos que emigraron: “Necesitamos de ustedes esa ayuda preciosa. Si no hacemos algo ahora, perderemos todo”.

Mientras la comunidad se organiza y clama por ayuda, el mar sigue avanzando. Las olas golpean cada vez más cerca de las pocas viviendas que aún permanecen en pie. “Aquí donde estoy parado era la casa de mis padres. Hoy no queda nada”, relata Juan Cassiane, mirando el inmenso mar que ahora ocupa el lugar de sus recuerdos.

Santander de la Cruz lucha por no desaparecer bajo las aguas. Lucha por preservar su tierra, su historia y sus vidas. Pero el tiempo se agota, y el llamado de auxilio de este pequeño corregimiento costero de Moñitos aún espera una respuesta.

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