Tras años de compromiso y dedicación, la Congregación de Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora se despide de la administración de los Mega Colegios Los Araújos, Los Colores y Los Nogales, dejando una huella significativa en la educación de miles de niños, niñas y jóvenes en comunidades vulnerables.
La labor educativa inició en el año 2010 con Los Araújos, continuó en 2022 con Los Colores y se extendió a Los Nogales en 2023. Durante este tiempo, las hermanas ofrecieron un servicio marcado por la responsabilidad, ética, transparencia y un profundo amor por la enseñanza, formando generaciones de hombres y mujeres de bien bajo principios y valores humanos y cristianos.
Sin embargo, la administración municipal ha decidido que la congregación no continuará a cargo de estas instituciones. “Aunque esta noticia nos llena de tristeza, confiamos en que cada colegio seguirá avanzando en su misión educativa, mejorando y trascendiendo para brindar las oportunidades necesarias a las futuras generaciones”, expresaron las religiosas.
Al concluir esta etapa, la congregación manifestó su sincera gratitud a Dios, por permitirles servir a comunidades necesitadas con una educación de calidad que dignifica la vida. También extendieron agradecimientos a los estudiantes, por su disposición para aprender y crecer; a las familias, por confiarles la formación de sus hijos; a las comunidades, por su apoyo; y a los directivos, docentes y administrativos que trabajaron junto a ellas para llevar adelante este proyecto pedagógico.
De igual manera, reconocieron el respaldo de las administraciones municipales que confiaron en su propuesta educativa, permitiéndoles impactar positivamente a tantas personas.
A pesar de cerrar este ciclo, las Hermanas Franciscanas reiteraron su compromiso con la educación y la transformación social, asegurando que continuarán su misión evangelizadora y formativa allí donde Dios las llame. Además, destacaron que han dejado las instalaciones en óptimas condiciones para el inicio de un nuevo año académico, como muestra de su amor y responsabilidad por el proceso educativo.
La Congregación concluye con un mensaje de paz y bendiciones, reafirmando su compromiso de seguir contribuyendo al bienestar de la sociedad a través de la educación y los valores humanos.
“Fue un honor acompañar y servir a estas comunidades. Nos despedimos con la satisfacción de haber aportado al crecimiento de las futuras generaciones, con fe, esperanza y amor por los niños, niñas y jóvenes”, concluyó la hermana Luz Mery Cardona, animadora de la regional.