Petro ordena intervención de Air-e

En un debate de control realizado en la Comisión Sexta del Senado, el Ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, anunció que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) ha dado un concepto favorable para la intervención de la empresa Air-e, la cual presta el servicio de energía eléctrica en la región Caribe, esto debido a las continuas deficiencias en la calidad del servicio y las numerosas quejas de los usuarios.
Causas de la intervención
“Hoy en la Creg dimos concepto favorable a la intervención de Air-e, porque es decisión de este gobierno y responsabilidad nuestra garantizar la prestación del servicio, y no vamos a permitir que el mercado siga apoderándose de los derechos de la gente”, afirmó Camacho ante los congresistas.
La noticia se genera justo cuando la empresa encargada del suministro de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira, solicitó al Gobierno Nacional una solución urgente para la deuda que arrastra, advirtiendo que la compañía solo podría funcionar “cuatro o cinco días más” sin intervención estatal, según afirmó su asesor jurídico, el abogado Jaime Lombana.

La compañía enfrenta una deuda de 1.7 billones de pesos, mientras que le deben 1.8 billones por el no pago de servicios y subsidios.
Lombana calificó la situación como “crónica de una crisis financiera anunciada” y destacó que el aumento desmedido del costo de la energía, que pasó de 120 a 720 pesos por kilovatio hora, ha empeorado la estabilidad financiera de la empresa. La situación ha generado un escenario de tensión en las calles, con protestas de usuarios por las altas tarifas y el temor a una “bomba social” si la crisis no se resuelve.
Por su parte Air-e informó que mantiene conversaciones activas con el Gobierno en busca de una salida viable que permita la continuidad del servicio. Sin embargo, el riesgo de intervención estatal sigue latente, ya que la situación financiera es insostenible sin una pronta solución.
La empresa ha reiterado su compromiso de seguir ofreciendo un servicio, pero la presión de los altos costos de generación y la volatilidad del mercado energético dificultan su operación.
La costa Caribe, que ya enfrenta problemas históricos con el suministro de energía, podría sufrir mayores afectaciones si no se encuentra una solución, lo que agravaría aún más la situación social en la región.