No entrará en la cárcel el cazador francés que disparó y mató accidentalmente a un hombre, que estaba en un terreno de su propiedad, pensando que era un jabalí, en un caso que conmocionó a Francia y generó numerosas peticiones de más restricciones a la caza.
El cazador fue sentenciado este jueves a dos años de prisión exentos de cumplimiento y a una prohibición de por vida de practicar esta actividad, según la sentencia emitida por un tribunal de Cahors (centro-sur).
El responsable de la batida, un cazador experto de 51 años, fue condenado por su parte a 18 meses de prisión exentos.
El incidente, que ocurrió en 2020, se produjo mientras Morgan Keane, un francobritánico de 25 años, cortaba madera en un terreno de su propiedad, en una zona rural.
El autor del disparo reconoció que disparó al creer que la víctima se trataba de un jabalí.
La muerte de Keane, sumada a varios incidentes similares en los últimos años, generó un amplio movimiento social para pedir una reforma a fondo de las leyes sobre la caza e incluso la prohibición total de esta práctica en Francia.
Otras peticiones se confirmaron con pedir que la caza se prohibiera los domingos para permitir que la gente pueda pasear sin preocupación por caminos y montes al menos durante un día del fin de semana.
Las organizaciones de cazadores, muy poderosas, en Francia, se opusieron a cualquier restricción.