
Cuatro meses han pasado desde que Ingrid Montiel Ochoa recibió aquella nefasta llamada, su hija, Sofía Sánchez Montiel, de 23 años, había muerto a consecuencia de un disparo de escopeta que su pareja sentimental le había propinado, supuestamente de manera accidental.
El hecho se registró el pasado 30 de mayo. Según declaró José Daniel Julio Urango, pareja sentimental de la occisa, “estaban jugando con la escopeta cuando ésta se disparó, impactando a la joven por la espalda y dejándola muerta en el piso”. En ese momento tanto el implicado como su familia, aseguraron que se trató de un “trágico accidente”.
No obstante, la madre de la víctima, asegura que se trató de un homicidio y cuatro días después del crimen, así lo denunció ante la Fiscalía, quedando asentado en el Radicado 230016001015202200913.
Ingrid Montiel narró que su hija estaba decidida a dejar a José Daniel Julio Urango, “porque ya no lo quería”, además, estaba por graduarse de agrónoma en la Universidad de Córdoba y quería hacer una maestría fuera del país.
De todo esto, la madre de la joven asegura que tiene pruebas y la más fehaciente, es que –supuestamente- la joven ya había enviado su ropa de regreso a casa de sus padres.
“Ella fue a Morindó ese día a votar y él se ofreció a llevarla, cuando llegó se encontró con el padre de su pareja estaba de cumpleaños y ella decidió hacerle una comida especial, pero a la una de la tarde la pareja empezó a discutir y fue cuando la escopeta se disparó, pero estoy segura que puedo demostrar que esa escopeta no se disparó, ese hombre la mató porque ella ya no quería vivir con él”, sostuvo la madre en conversación con CHN.
Con lágrimas en sus ojos recuerda que cuando llegó a Morindó encontró a su hija boca abajo en una cama, cubierta con una sábana: “Ellos la movieron y cambiaron toda la escena del crimen”, precisó.
Afirmó que el arma que mató a su hija el hombre la partió con un hacha.
El CTI informó que esta semana se iniciará la investigación y la indagatoria para esclarecer este crimen.