
En junio de 2021, cuando comenzaron a sonar posibles candidatos a la presidencia de Colombia 2022, apareció el nombre del exalcalde de Buacaramanga, Rodolfo Hernández Suárez, candidatura que muchos ciudadanos cuestionaron en su momento, dada a su presunta “mala administración”.
El eje central de la camapaña de Rodolfo es la lucha contra la corrupcion, tema que repetía a diario cuando le preguntaban si le gustaría hacer equipo o alianzas con determinados candidatos.
En diciembre de 2022, con 1.800.000 firmas, Rodolfo inició su travesía para llegar a la Casa de Nariño como candidato independiente. Junto a su equipo político, conformado por jóvenes en su mayoría, el ingeniero comenzó a hacer presencia en las redes sociales, posicionándose como “el viejito de TikTok”. Gracias a estos videos, el ingeniero, como se le conoce, empezó a volverse viral, teniendo a la fecha 529,1K de seguidores.
Le pregunta que muchos se hacen hoy es ¿Cómo logró Rodolfo Hernández colarse? La respuesta es clara: le apostó a los jóvenes y a las redes sociales. Muchos le llaman el Donald Trump de Colombia, puesto que en las elecciones de 2016 el ahora expresidente norteamericano utilizó una estrategia parecida a la del ingeniero Rodolfo; las redes sociales, influenciando en los lectores.
Rodolfo Hernández, sin ir a todos los rincones de Colombia, sin conocer departamentos y municipios, sin llenar plazas públicas y asistir a debates políticos, alcanzó casi 6 millones de votos, abriéndose paso a la segunda vuelta presidencial.
Sin duda el ingeniero marcó un precedente en el marketing político del país, catapultando a unos jóvenes que le manejan sus redes sociales, convirtiéndolos en asesores políticos sin experiencia.
Lo cierto es que, luego de esta derrota para los partidos políticos del país, debemos entrar a reestructurar la manera de hacer política y analizar la influencia que las redes sociales tienen a la hora de elegir a nuestros gobernantes, puesto que, el ingeniero Rodolfo es él candidato de TikTok e Instagram.