
Aunque inicialmente se dijo que Rafael Ricardo Hernández Suárez murió en un enfrentamiento entre integrantes de una banda criminal y el Ejército, esta versión fue desmentida en las últimas horas y se aclaró que al hombre, nativo de Los Córdobas, lo habrían asesinado sus propios compañeros de banda.
El cuerpo se encontraba en estado de descomposición, con signos de tortura y su rostro ya se lo habían carcomido los animales.
A Rafael le pesaban en su contra varios procesos judiciales; como: concierto para delinquir, homicidio agravado, extorsión, entre otros, además hizo parte del cartel de los más buscados en el departamento de Sucre, en el 2017, de donde tuvo que salir para Baranoa (Atlántico), donde fue capturado en el 2018 junto a varios delincuentes más, incluido un loriquero de apellido Hernández Doria, en ese momento fueron recluidos en la cárcel La Tramacúa de Valledupar, estando allá, nuevamente las autoridades le abrieron otro proceso por homicidio, ya que testigos lo señalaron como miembro activo del Clan del Golfo y perpetrador de cuatro homicidios, (dos miembros de la Fuerza pública y dos compañeros de banda).
El otro muchacho oriundo del municipio de Los Córdobas aún no aparece por ningún lado.