“Cereté pedacito de mi alma” hoy cumple 299 años

Cereté fue fundado el 21 de abril de 1721 por un grupo de jesuitas. Se erigió en municipio en 1923. Su situación geográfica, en la ribera del Río Sinú, favoreció su crecimiento como lugar de intercambio comercial.

El primer grupo de pobladores sobrevivió en sitios que hoy conocemos como Tres Marías, Cazuela, El retiro de los Indios y Severá.
En el año 1721, cuando los padres jesuitas fundan la comunidad en el sitio de Macan, impulsando sus acciones apostólicas. Matías Beneditti certificó la fundación 1721, en 18 caballerías con 60 familias aborígenes; fue trasladado en más de tres ocasiones entre los años 1721 y 1740, su último traslado lo realizó el cura jesuita Agustín de Salazar en 1732 con el nombre de San Antonio de Cereté, en 1923, se erige municipio.

Su localización a lo largo del río Sinú, le permitió constituirse en centro de mercadeo y acopio, así como, en principal puerto de embarque entre Montería y Lorica, para el comercio con ciudad de Cartagena, que en ese tiempo, representaba el polo de desarrollo más cercano a esta región.
Para el año 1900 la cabecera municipal tenía una estructura urbana muy precaria, aún no contaba con barrios, y solo tenía tres calles, la calle de Las Flores, la calle del Comercio y la calle de San Antonio, las cuales iniciaban desde la margen derecha del Caño Bugre hacia el este. La calle paralela al caño, y que unía la calle del Comercio con la calle de Las Flores, era bastante espaciosa, casi como una pequeña plaza, la cual permitía realizar la actividad portuaria y comercial, también para esa época se estableció otro grupo de pobladores en el sector Wilches, en el Prado y Martínez.
Actualmente, este importante medio de transporte fluvial ha desaparecido, debido a que el Río Sinú cambió su cauce por el brazo de Lara, que cruza a cuatro kilómetros de la cabecera urbana y el Caño Bugre, que cruza por el centro del perímetro urbano, se seca en el periodo de verano por la fuerte colmatación que presenta en el sitio de bifurcación (boca de la Ceiba) con el brazo de Lara.
Otro factor que incidió de manera directa fue la construcción de la red vial que intercomunica al municipio, la subregión y el departamento con el territorio nacional.
Sobre el origen del nombre de Cereté existen varias versiones, pero la más acertada hace referencia a la existencia del Cacique T. Cuenta una tradición oral que, al llegar los españoles le preguntaron cómo se llamaba aquel lugar, como éste no sabía español, él entendió que le preguntaban por su nombre a lo cual respondió “seré T”; fue así como comenzaron a llamar a aquella región Cereté. No se sabe con certeza cómo se transliteró seré T en Cereté.
Otra versión más exacta sobre el origen del nombre de Ceretè viene del Cacique T que era un personaje gran estratega militar que salía a combatir y dominaba a las tribus vecinas y cuando regresaba victorioso el pueblo lo aclamaba y él con los brazos en alto decía: Yo siempre seré T, luégo con el tiempo Seré T, se cambió por Cereté por cuestiones de ortografía.
Joaquín Manuel Esquivel Rivera, nativo de Cereté y residiendo en Monterrey México desde el 1979, fuente, profesores que nos enseñaron nuestra historia desde la infancia, Pacho Gómez, Carlos Vázquez Puche, Esteban López (el mono Láura), el profesor Viola entre otros grandes ramilletes de pedagogos cereteanos.