Opinión

De la dependencia a la independencia, clave para emprender

Por Carlos Ordosgoitia Sanin

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En un mundo donde las necesidades de transformación social son cada vez más ostensibles, se hace indispensable estructurar toda una política pública de desarrollo encaminada a mejorar el sistema económico del país, con el fin de satisfacer las necesidades humanas básicas, sumadas a otras variables indispensables que garanticen el bienestar de las personas.

En este sentido, rememoro el proverbio chino que resuena con fuerza: “Dale un pez a un hombre y comerá hoy. Enséñale a pescar y comerá el resto de su vida”, el que sin duda deja una gran enseñanza de lo que debemos impulsar para contrarrestar el aumento de la pobreza y las ayudas asistencialistas.

Partiendo de esta sabia filosofía, es imperativo diseñar y ejecutar políticas públicas que fomenten la autonomía y el desarrollo sostenible, fundamentales para estimular el emprendimiento, especialmente en las comunidades más vulnerables.

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Recientemente el director del DPS, Gustavo Bolívar, manifestó la intención del Gobierno de entregar capital semilla, que no es de carácter devolutivo, en vez de los subsidios, aumentado así el monto que reciben los beneficiarios para que puedan emprender.

Esta es una iniciativa interesante que debe ser desarrollada de manera transitoria y con total responsabilidad para no poner en riesgo el ingreso de la población que depende de los subsidios con los que se sostienen, por lo que se hace indispensable construir una política de acceso eficaz a la banca para el apoyo del emprendimiento.

En la actualidad, los colombianos requieren con urgencia de ese capital semilla para romper el ciclo canalla y atroz del préstamo gota a gota. Logrando así ampliar el espectro de oportunidades para fortalecer la microeconomía en los barrios y corregimientos.

Incrementar la asignación de recursos para financiar nuevos emprendimientos y pequeñas empresas, así como fomentar el acceso a la banca para aquellos colombianos que nunca han tenido la oportunidad, es crucial para impulsar la cultura empresarial e innovadora en comunidades históricamente marginadas.

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En Montería, durante la pandemia que desencadenó una crisis económica mundial, reconocimos las dificultades financieras de los emprendedores locales y lanzamos con éxito el programa CrediExpress de la Gente, beneficiando a más de 1.600 personas.

Con determinación, convertimos $1.000 millones de recursos del municipio en $19.600 millones con el respaldo de Bancoldex, brindando apoyo a aquellos que buscaban desesperadamente un impulso, una inyección de oxígeno para rescatar sus negocios. Gracias a esta estrategia, más del 75 % de los beneficiarios lograron posicionar sus ideas, generando empleo y abriendo nuevas oportunidades.

Somos un país de gente trabajadora e ingeniosa, y es muy importante que desde las regiones se diseñen estrategias público-privadas encaminadas a la generación de riqueza. Sigamos este camino, donde cada pequeño paso hacia el emprendimiento se convierte en un salto hacia un futuro más justo y próspero para todos los colombianos.

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