Sábado , noviembre 18 2017
Home / Noticias destacadas / Vida truncada por poderes maléficos

Vida truncada por poderes maléficos

Por: Fausto A. Zapa V.

El 14 de septiembre del presente año mi hijo Jairo Alberto cumpliría 40 años de edad, si su vida no hubiese sido truncada de esa manera tan salvaje como lo hicieron desalmados y malvados actores de la guerra y corruptela de este país. Es evidente que sus intereses y bolsillos llenos de toda clase de poder y ambición, están por encima del derecho a la vida de subalternos, amigos y hasta de familiares.

Cuanto dolor, tristeza y lamento para muchos de nosotros, sobre todo para sus padres, por haber perdido un ser maravilloso y querido, quien tejía muchos sueños, aspiraciones; además de encarnar un gran potencial con excelentes posibilidades de éxitos profesionales, familiares y comunitarios; demostrado desde su temprana edad, por lo que desde entonces fue muy dedicado al estudio, disciplinado y respetuoso, sobresaliendo en sus resultados académicos, así como en sus actividades solidarias, culturales y deportivas. Ese hijo que siempre tuvo buen comportamiento con sus padres, hermanos, esposa e hijos; también con sus profesores, jefes, subalternos y amigos. Por su talento y responsabilidad fue seleccionado como monitor y posteriormente profesor auxiliar de la Universidad Nacional de Colombia-Sede Medellín; esto ocurrió durante sus estudios de ingeniería civil en la universidad en mención.

Este talentoso ingeniero no se conformó con su título de pregrado, sino que continuó cualificándose como especialista en hidráulica, y después magister en Hidráulica y Recursos Ambientales de la Escuela Colombiana de Ingenierías- Julio Garavito. Durante el corto desempeño de su profesión y conocimientos académicos, se convirtió en un comprometido defensor de los recursos del Ambiente, principalmente del agua; en consecuencia, se preocupó mucho por la búsqueda y aplicación de estrategias hidráulicas e hidrológicas que permitiera disminuir la agresiva erosión del río Sinú, después de la construcción de la represa de Urrá; también se interesó por la conservación ambiental de los ríos: Sinú, San Jorge y Canalete; caños, Ciénagas y humedales del departamento de Córdoba; además defendió el impulso a la educación como una forma de conseguir el progreso y desarrollo de su región tan atrasada en comparación con otras del país. No solo su familia, sino también muchas personas que lo conocieron, somos testigos de la clase de persona que fue; alejado del vicio, muy hogareño, amoroso con su familia, respetuoso y solidario con todas las personas que en su oportunidad lo rodearon. Pero también practicó e impulsó muchas actividades científicas, académicas, culturales y deportivas en su Universidad, y después en su localidad.

Con ese resumido relato del historial de sus pocos años de vida, continuamos sin entender por qué en este país existen personas, que, sin tocarse el corazón ni escrúpulo alguno, desaparecen forzadamente, y posteriormente de manera atroz asesinan a ese joven profesional, botando y escondiendo sus despojos mortales en una quebrada a cielo abierto.

Hijo Jairo, hoy acercándome mentalmente a tu tumba, en la que fuera la fecha de tu cumpleaños número 40, continuo y continuamos clamando pronta justicia, verdad y reparación.

Hijo: Paz y descanso en tu tumba.

About admin

Te Puede Interesar

RCN radio: Falta competitividad e innovación

Por Fernando Rivas  Es la radio con la que nos levantamos y veíamos como innovadora, …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *